“A mis 28 años solo he tenido un profesor negro y fue en la Universidad”

Los estudiantes varones negros o latinos representan el 43% de las escuelas públicas de Nueva York, pero solo el 8,3% de su profesorado. Para acabar con ese desequilibrio, el Gobierno de la ciudad puso en marcha en 2015 el proyecto NYC Men Teach (Los Hombres enseñan), que pretende incorporar a 1.000 hombres no blancos en la enseñanza pública local en tres años. Jorge Santos, neoyorquino de 28 años y uno de los “Hombres que Enseñan”, explica a Innovamos en qué consiste esta iniciativa.

“A mis 28 años solo he tenido un profesor negro y fue en la Universidad”, asegura Santos, profesor de la Escuela MS 839 de Brooklyn. “Es por esto que me entusiasma la idea de diversificar nuestra profesión. Los estudiantes deberían tener la oportunidad de aprender de maestros de diferentes orígenes, como ellos”, apunta.

Santos considera que sus alumnos “deben ver a más maestros de color en las aulas como referente, para que sepan que un día ellos también podrán serlo e impactar en las vidas de otros”. “Desafortunadamente, la mayoría del tiempo solo vemos a hombres de color como jugadores de baloncesto, de fútbol o de rugby, o artistas, y creo que nuestros estudiantes los perciben como modelos, en vez de ver a maestros, doctores o abogados”, cuestiona.

“Maestros que representan nuestra bella diversidad”

El NYC Men Teach es una de las aventuras de la Young Men’s Initiative, una asociación público-privada creada en 2011 “para abordar las crecientes disparidades entre hombres negros y latinos entre 16 y 24 años en educación, empleo, salud y justicia”, explican desde la organización. Para 2020, la mayoría de los estudiantes de Estados Unidos serán jóvenes no blancos, es decir, negros, asiáticos o latinos, según el Departamento de Educación, y por eso el Gobierno neoyorquino se está desmarcando con iniciativas como esta.

De niño, Jorge Santos estudió en la escuela Corona, en Queens, un centro predominantemente latino. Recuerda que “no era un estudiante estelar”, pero le impactó un profesor, el Sr. Flynn. La mayoría de sus maestros eran mujeres, “pero él desempeñó el papel más impactante para cambiar mis hábitos de estudio y así convertirme en un mejor estudiante. “Él me retó y me motivó a ser mejor. Después de conocerle, sobresalí en cada nivel académico y por eso le estoy realmente agradecido”. A Santos le gustaría ser para otros su Sr. Flynn.

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