8 de marzo

El Día de la Mujer es un día de reivindicación de todos los derechos que todavía se les niegan, de los abusos a los que son sometidas, de las carencias a las que son obligadas, del silencio en el que las situamos al desterrarlas de los libros y al negarles el importante papel que han tenido en la historia y en la construcción de nuestra cultura.

Más que reivindicación, a estas alturas deberíamos únicamente celebrar y agradecer todo lo que hacen y han hecho para traernos hasta aquí. Deberíamos aplaudir el fin del miedo, de la violencia de género, de las actitudes machistas, de la trata con fines de explotación sexual, del menosprecio…

Pero aquí estamos, recién pasado el 8 de marzo de 2017, y todavía encontramos techos de cristal, eurodiputados que aplauden la brecha salarial entre mujeres y hombres porque ellas son “inferiores”, presidentes misóginos, 20 víctimas de violencia en España en lo que va de año y mucha injusticia social, prejuicios e ignorancia.

Por eso es importante reivindicar. Por eso es importante celebrar el Día de la Mujer (de todas: niñas, jóvenes o adultas, trabajadoras o no), pero no como una fiesta vacía y comercial que perpetúe las ideas machistas, sino como una fecha indispensable para poner sobre la mesa el fracaso de nuestros gobiernos y de nosotros como sociedad para resolver este problema.

Acerca de Tomás Loyola Barberis 21 Articles
Periodista y editor, con 20 años de experiencia en medios de comunicación online

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