(Des)Dibujando (J)Aulas

Ricardo Gómez Gómara y Jacqueline López Alonso | Director y jefa de estudios del IES Valle de Piélagos

Nuestro IES Valle de Piélagos es un centro de ESO y Bachillerato situado en Renedo de Piélagos, Cantabria. En este curso 2016-2017 acoge a 565 estudiantes y a 59 docentes.

Como cualquier centro educativo, el nuestro ha experimentado una notable evolución en la búsqueda continua y renovada del modelo que mejor se adapte a lo que somos y lo que queremos ser. Ese “queremos ser” se resume en el deseo de conseguir que nuestro alumnado optimice sus capacidades y se sienta valorado, útil y feliz.

Entendemos que, para conseguir un objetivo a todas luces muy ambicioso, es imprescindible estar dispuestos a aprender de otros, perder miedos y atreverse a probar. En ese sentido un claustro como el que tenemos, claramente comprometido e implicado con la educación y con nuestros estudiantes es, sin duda, una de nuestras fortalezas.

De la comunidad de aprendizaje al PIIE

En este contexto, en el curso 2013-2014 empezamos a hacer pequeñas incursiones en algunas estrategias y/o prácticas docentes que hasta entonces no habíamos utilizado. Así en 1º y 2º de la ESO, y desde las tutorías, se introdujeron las asambleas como recurso de tratamiento y resolución de conflictos en el grupo. Al mismo tiempo empezamos a trabajar por proyectos temáticos trimestrales coordinados desde la Biblioteca y en un proyecto Comenius sobre migraciones, ambos con un marcado carácter interdisciplinar. Desde esos dos ejes se impulsaron las visitas de personas ajenas al centro, que compartían sus experiencias y/o conocimientos. Para nosotros fue todo un hallazgo ver cómo esa apertura de puertas enganchaba al alumnado y le enriquecía no solo académica, sino también personalmente.

En el curso 2014-2015, y fruto de esa búsqueda constante de alternativas de mejora, descubrimos las comunidades de aprendizaje (CdA). Nos pareció un proyecto muy atractivo y quisimos profundizar más en su conocimiento. Primero lo hizo el equipo directivo y, más adelante, ya el curso pasado, un porcentaje alto del claustro se preparó a través de un curso de formación en nuestro centro de 30 horas impartido por personal vinculado con el Centro Especial de Investigación en Teorías y Prácticas Superadoras de Desigualdades (CREA) de la Universidad de Barcelona.

Si bien finalmente decidimos no constituirnos como CdA, algunas de las actuaciones educativas de éxito (AEE) que nos presentaron pasaron a ser pilares fundamentales en el desarrollo de nuestro Proyecto de Integración e Innovación Educativa (PIIE), que hemos llamado (Des)Dibujando (J)Aulas y que ha empezado a rodar este curso. Perseguimos, fundamentalmente, potenciar una educación inclusiva que propicie el éxito académico de todo el alumnado, afrontando distintas formas de trabajo en el aula que impulsen la participación activa de familias, agentes sociales y organismos, contribuyendo así a hacer del instituto un sitio vivo y cercano a la realidad, y no al margen de ella.

Resultados

Conocidos los resultados incontestables de algunas actuaciones, como los grupos interactivos y las tertulias dialógicas, decidimos incorporarlas a nuestro centro. Ambas, junto con las asambleas de grupo en las tutorías y el aprendizaje inter-aulas, constituyen las cuatro patas fundamentales de nuestro PIIE.

Por aprendizaje inter-aulas entendemos aquellos intercambios de experiencias, exposiciones de proyectos o explicaciones que se producen entre estudiantes de diferentes niveles, entre grupos educativos del centro o con los colegios de Primaria del entorno.

Sí queremos incidir en aspectos muy beneficiosos que el desarrollo del PIIE, a partir de las distintas actuaciones, está proporcionando al centro. A modo de pinceladas destacamos algunas propias de cada actuación, si bien estamos convencidos de que “el todo es más que la suma de las partes”.

Grupos interactivos:

  1. La interacción entre iguales potencia la empatía y el compañerismo, lo cual repercute en una mejora notable de la convivencia en el centro.
  2. La figura de la persona voluntaria (preferentemente familiares, pero también de exalumnos y exalumnas, estudiantes de Bachillerato o del Máster de Secundaria) aporta bienestar emocional y ayuda a crear una dinámica agradable y participativa. En nuestro primer año de implantación, contamos con una bolsa de 52 personas que va creciendo poco a poco.
  3. Multiplica el aprovechamiento puramente académico del tiempo de clase.

Tertulias dialógicas (literarias, musicales, cinematográficas o curriculares):

  1. Fomentan la competencia en comunicación oral.
  2. Estimulan la capacidad de argumentación.
  3. Implican el respeto del turno de palabra.
  4. Permiten construir una opinión personal mucho más rica y completa que en una lectura individual.

Asambleas de aula:

  1. Propician el fortalecimiento del grupo a través del diálogo y el consenso
  2. Ayudan a romper la “ley del silencio”.
  3. Establecen un marco en el cual el alumnado se siente cómodo para denunciar actitudes perjudiciales y también para reconocer otras beneficiosas, lo que le proporcionará seguridad y madurez.

Aprendizaje inter-aulas:

  1. Fomenta la colaboración entre departamentos en torno a un tema de interés. También se han hecho actuaciones que han implicado visitas inter-aulas entre nuestro alumnado y los de los colegios de la zona con excelentes resultados.
  2. Da sentido a los conocimientos que las y los estudiantes adquieren desde las diferentes áreas.
  3. Ayuda a romper barreras entre el alumnado.
  4. Constituye un ejemplo de buena práctica para las y los más pequeños.

Un quinto pilar, sin duda más deshilvanado que los anteriores con el día a día, son las celebraciones de los días “D”, que suelen dar lugar a manifestaciones artísticas de diversa índole: musical, plástica, teatral, poética o de danza. Ejemplos son la celebración del Día de la Mujer, de los Derechos Humanos, de la Felicidad (este, menos conocido y extendido, ha dado más juego que el de un día), etc. Todas ellas tienen en común una enorme capacidad para favorecer la autoestima y la confianza, generando un mejor ambiente entre el alumnado.

No sería posible llevar a cabo este PIIE sin la colaboración y el entusiasmo de un claustro que participa, en distinto grado, en un 50%. Tampoco podríamos hacerlo sin la cooperación de las familias, históricamente muy implicadas en el proceso educativo de sus hijos e hijas, y dispuestas a embarcarse sin reparos en proyectos como el nuestro.

Aún es pronto para evaluar cuantitativamente la repercusión de estas actuaciones en lo académico, pero estamos muy satisfechos con el desarrollo del PIIE hasta el momento; las valoraciones de estudiantes, docentes y personas voluntarias son muy positivas, lo cual nos anima a plantearnos objetivos de mejora para el curso que viene:

  1. Implementar la actuación de Grupos Interactivos en todos los grupos clase.
  2. Ampliar el número de departamentos implicados.
  3. Aumentar el número de voluntarios.
  4. Dar un mayor protagonismo a las tertulias curriculares, desde cualquier área.
  5. Favorecer tiempos y espacios para coordinarnos en la aplicación de las distintas actuaciones.
  6. Impulsar el intercambio de experiencias con los colegios de la zona de manera más organizada y frecuente.

En definitiva, pretendemos dar continuidad a un proyecto que hemos iniciado este curso con mucha ilusión y con la convicción de que estamos en el buen camino para conseguir, con la participación activa de la comunidad, formar ciudadanos y ciudadanas comprometidos, solidarios, capaces y autónomos. Confiamos plenamente en la necesidad de hacer de los centros educativos espacios abiertos y dinámicos donde caben muchos tipos de conocimiento y muchas formas de compartirlo.

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