Xavier Aragay Tusell: “En España están más avanzados los procesos de cambio en las escuelas que en la universidad”

Especialista en cambio educativo

Xavier Aragay Tusell, economista de carrera y experto internacional en la transformación de las instituciones y el liderazgo para el cambio lleva años ligado a la educación. Fue fundador y director gerente de la Universidad Oberta de Cataluña (UOC), ex director general de la Fundación Jesuïtes Educació y gestor del programa Horizonte 2020, que cambió radicalmente el paradigma en una red de escuelas que atiende a 13.500 alumnos con más de 1.350 docentes. Actualmente trabaja con un equipo de cinco personas en Riedulab, un proyecto que pretende acompañar a todas las instituciones educativas en sus procesos de cambio. Porque, tarde o temprano, este llegará. No hay vuelta atrás…

¿Por qué salió de Jesuïtes Educació?

En Jesuïtes tienen una tradición muy incorporada de que se va por períodos de cuatro años. Todos los cargos directivos relevantes siguen esta línea y lo normal es hacer dos, que es lo que hice yo.

¿Y ahora con proyecto propio?

Me he tomado unos meses para hacer un aterrizaje suave y desde el 1 de marzo he empezado este proyecto que se llama Reimagine Education Lab (Riedulab), desde el cual queremos ayudar y estar a disposición de las instituciones educativas que quieran transitar por el camino de la innovación. Entonces, con una metodología que ya hemos comprobado, no solo del proyecto Horizonte 2020 de Jesuïtes, sino también de otras, nos ofrecemos a dar apoyo en los procesos de cambio.

Es decir, ¿la idea es exportar lo que se ha podido comprobar en los años de prueba piloto de Jesuïtes a otros centros o hacer algo distinto?

No se puede hablar de exportar. Lo que he podido comprobar y poner en marcha es una cierta metodología. Hacer un cambio en una escuela o en una universidad es muy complejo. Entonces, hay que tener en cuenta toda una serie de elementos que durante estos ocho años he podido ver y descubrir. No se trata de replicar el Horizonte 2020, porque no tendría sentido. Cada institución es distinta y cada contexto es diferente. Aquí lo que es interesante y válido es que esta experiencia ya testada y esta metodología que ahora estoy aplicando en otras instituciones, pueden aportar mucho valor a procesos de cambio.

Quienes deben hacer el cambio son los equipos directivos que están al frente, porque conocen el entorno y saben cómo se debe hacer. Pero mi experiencia me dice que, si esto lo juntas con una metodología que les hace ver toda una serie de elementos que muchas veces no ven y cómo se han de combinar, puede ser de gran ayuda en un proceso muy complejo.

¿Cómo explicaría el cambio que se realizó en esos ocho años?

Creo que con cuatro ideas, uno se hace el conjunto de lo que significa este cambio. Primero, el alumnado aprende haciendo y es el protagonista del proceso de enseñanza y aprendizaje. Esto es muy radical, ya que las y los estudiantes no aprenden escuchando pasivamente, sino que haciendo y actuando.

Segundo, el profesorado da un paso al lado y cede protagonismo al alumnado, dejando de actuar individualmente para comenzar a trabajar en equipo. Por tanto, la idea del docente con su grupo aula, desaparece.

Si el alumnado aprende haciendo y es protagonista, y el profesorado trabaja en equipo y ha dado un paso al lado, la tercera idea es que trabajamos interdisciplinariamente, desaparecen las asignaturas, y trabajamos por proyectos, que integran los conocimientos, las habilidades, las competencias y los valores. Y entonces el alumnado, trabajando individual y colectivamente va aprendiendo. En cuarto lugar, esto requiere un cambio organizativo en la escuela, de espacio físico, de horarios, de cultura organizativa, etc. ¡Cambia todo!

Profesorado

¿Cómo ha sido la recepción del profesorado con este cambio de paradigma tan profundo y cuál es la valoración que han hecho después de esta experiencia piloto?

El profesorado está encantado. Pero también es verdad que en este caso se hizo una inversión importante en formación y acompañamiento para que pudieran hacer este viaje. La cuestión es por qué en educación nos planteamos, muchas veces, que debe de cambiar el modelo de enseñanza y aprendizaje, pero nadie está dispuesto a invertir en él. Dicho esto, nos dedicamos a seleccionar al grupo de docentes, a acompañarles y a formarles, proceso que lleva lógicamente su tiempo; pero, tres años más tarde, todo el profesorado dice que no volvería atrás, que se ha reforzado su vocación, ya que se hicieron maestros y maestras precisamente para esto.

¿Vale todo el profesorado para este sistema?

Creo que sí. Nuestra experiencia es que no hemos hecho una discriminación después de un test… En general, todo el que quiera, vale. El problema es que no se puede obligar a alguien a hacer este cambio si no quiere.

¿Se puede instaurar un cambio como este desde la Administración educativa o tiene que venir desde el centro?

Creo que debe venir de abajo arriba, de los propios protagonistas de la comunidad educativa. Pero, hay ciertos actores que tienen un papel muy importante: los equipos directivos, porque o lideran ellos el cambio o es muy difícil que docentes, de forma aislada, puedan hacerlo. Y, el segundo protagonista, es la Administración. Todo el mundo sabe que la educación no cambiará porque una ley lo diga, pero sí que es verdad que se pueden establecer unas condiciones o unos medios –por ejemplo, aumentando la autonomía de los centros, animando procesos de innovación, etc.– y el papel de la Administración como facilitadora es muy importante.

Y la Lomce, ¿favorece o frena la innovación?

No conozco ninguna ley que favorezca per sé las innovaciones y los cambios. Y esta tampoco lo hace. Pero también sé que con las leyes que hay, si se interpretan de forma positiva, flexible y avanzada, se podrían hacer muchísimas innovaciones y muchos cambios. A veces no se trata tanto de cambiar las propias leyes como de interpretarlas de la forma que permitan o favorezcan los cambios.

Después de la experiencia de Horizonte 2020, que tuvo mucho impacto, son muchas las escuelas públicas las que están haciendo procesos de cambio. Hay gente que decía que esto era más sencillo para los Jesuïtes porque eran escuelas concertadas, pero hay muchos centros públicos que están apostando por cambios parecidos. El asunto era creérnoslo.

Desmitificando un poco el tema de ser una escuela concertada, ¿se requiere mucho dinero para hacer un cambio de este tipo?

No, yo creo que no. Lo que hace falta es un gran sueño, un gran proyecto y mucha convicción.

Futuro

¿Cuál es el siguiente paso para usted?

Para mí, viene que los equipos directivos, las personas, las instituciones, las administraciones públicas piensen y vean que esto no ha hecho más que empezar. Que, en los próximos cinco años, todas las instituciones –universitarias y escolares– deberán hacer un cambio muy importante de paradigma, de lo que es el proceso de enseñar y aprender, entonces en Riedulab consideramos que debe reimaginarse el proceso. Porque los elementos los tenemos, pero hay que combinarlos de otra forma: recursos, familias, docentes, alumnado, mobiliario, etc.

Habla de la Universidad también debería abrirse a este cambio. ¿Lo ve posible a corto plazo?

Es verdad que en estos momentos en España están más avanzados los procesos de cambio en las escuelas que en la universidad. Pero también es cierto que es imposible coger una universidad en su conjunto y cambiarla. Lo que se puede hacer es tomar una facultad, un grado o un máster, y ahí hacer una experiencia de cambio. Y esto sí que es posible y se está haciendo. Riedulab está trabajando en España y en el extranjero, y está ayudando a replantear de forma radical y profunda sus procesos de enseñanza y aprendizaje.

¿Deberíamos empezar por las facultades de Educación?

Estamos trabajando con un par de ellas, son las que se están moviendo más rápidamente y están viendo que el tipo de maestros que están poniendo en el mercado –si se me permite la expresión– no está alineado con lo que las escuelas están demandando, y se están poniendo las pilas con este cambio.

Más información: http://xavieraragay.com.

Acerca de Tomás Loyola Barberis 21 Articles
Periodista y editor, con 20 años de experiencia en medios de comunicación online

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